No es lo mismo cepillarse con un cepillo eléctrico que con el clásico cepillo de dientes manual. Si todavía no lo has probado, no sabes lo que te pierdes. Un buen cepillo eléctrico es esencial para una buena higiene bucal.

Con un cepillo de dientes eléctrico tienes la sensación de haber salido de la consulta del dentista. La superficie de los dientes queda perfectamente pulida y la eliminación de placa es más eficaz.
Sin embargo, querido lector, no es oro todo lo que reluce.
Antes de comprar un cepillo eléctrico debes tener los ojos bien abiertos. Con el tiempo, lo que funcionaba bien, deja de hacerlo y lo que parecía una compra satisfactoria, se convierte en una decepción.
Para que a ti no te pase, te recomiendo que leas los siguientes puntos, antes de comprar uno. Vas a descubrir los puntos que la mayoría pasan por alto cuando van a comprar un nuevo cepillo de dientes eléctrico.
No saber qué tecnología te viene mejor: ¿sónica o rotatoria?
Los cepillos de dientes eléctricos utilizan dos sistemas de limpieza:
Rotatoria – es la que emplean los Oral-B. El cabezal gira para que las cerdas arrastren la suciedad y penetren entre los dientes. Sónica – es la tecnología de Philips. En lugar de rascar la superficie del diente crean pequeñas vibraciones que mueven la pasta entre los dientes y logran así la limpieza.
No se puede decir que una sea mejor que otra. A cualquier usuario que le preguntes te dirá que le gusta más una que otra.
La tecnología sónica es más novedosa y, en general, la gente está menos acostumbrada.
Si no has usado antes un cepillo sónico, tal vez te resulte el cepillado un reto. Las vibraciones del cabezal generan un cosquilleo en la lengua o en el paladar al que hay que acostumbrarse.
Esta es la razón por la que la mayoría de los cepillos eléctricos sónicos tienen un programa especial de adaptación de 14 días. Durante esos primeros lavados la potencia es inferior para que te adaptes mejor al cepillado.
Con ambos sistemas vas a lograr:
Reducir la placa
Mejorar la salud de las encías (gingivitis)
En ocasiones, el problema no es tanto el sistema como el hecho de no usar la técnica de cepillado correcta. No es lo mismo cepillarse con un cepillo eléctrico sónico que con una rotatorio.
Si ya estás acostumbrado a uno de los dos sistemas, cambiar te puede llevar un tiempo de adaptación. A veces, puede que no te merezca la pena cambiar de rotatorio a sónico (y viceversa).
No saber qué viene en la caja del cepillo eléctrico
Por desgracia, en las compras online, no siempre lo que se anuncia corresponde con lo que viene en la caja. Cuando abres el paquete te das cuenta que el cepillo eléctrico que ha comprado no es el modelo exacto que tú esperabas.
Es frustrante que el día que recibes el pedido eches en falta algún accesorio que se supone que estaba incluido.
Lo más habitual es:
Falta algún cabezal – lo normal es que el cepillo ya venga con al ,menos un cabezal de repuesto, sin embargo, sólo viene uno.
– lo normal es que el cepillo ya venga con al ,menos un cabezal de repuesto, sin embargo, sólo viene uno. No lleva cargador – aunque el cargador no sea imprescindible, si anuncia que viene con cargador, debe estar incluido en la caja.
– aunque el cargador no sea imprescindible, si anuncia que viene con cargador, debe estar incluido en la caja. No es de color que dice la descripción– Se trata del mismo modelo pero es de un color diferente. Si es para un regalo, puede que sea un gran inconveniente.
¿Por qué ocurre esto?
No pienses que se dan estos casos en cepillos eléctricos de marcas poco conocidas. A veces ocurre con modelos de Philips Sonicare o de Oral- B.
Oral-B, por ejemplo, tiene tal cantidad de modelos que a veces ni el vendedor se aclara. Técnicamente es el mismo cepillo eléctrico, lo que ocurre es que el modelo en cuestión estaba destinado a otro mercado y o bien el color es diferente, o bien puede que cambie algún accesorio.
La única forma que tienes de saberlo es preguntar al vendedor. Y en caso de que no te satisfaga lo que recibes, devolverlo.
Ten cuidado. Hay veces que el problema es que no has leído bien las características del producto. Estaban bien especificadas, aunque eran algo confusas de leer.
La batería del cepillo eléctrico es de poca calidad
Los cepillos eléctricos funcionan con batería. Esto tiene la ventaja de que no hay que estar luchando con un molesto cable. Sin embargo, la batería es su talón de Aquiles. Es por donde suelen comenzar a fallar.
La batería no se puede cambiar, por lo que el cepillo deja de funcionar. Una lástima si estabas contento con su rendimiento.
Incluso en cepillos eléctricos con baterías de iones de litio puede ocurrir, así que debes prestar mucha atención a la batería del cepillo.
No se sabe muy bien la razón, pero hay modelos dentro de una misma marca que suelen dar más problemas que otros, y no siempre porque sean más baratos.
Otras veces ocurre que la batería permite que el cepillo funcione, sin embargo, la autonomía se acorta significativamente. Esto es un fastidio cuando los tiempos de carga son largos. Va a estar más tiempo el cepillo cargando que funcionando, lo que te llevará a dejarlo guardado en un cajón.
Los problemas con la batería pueden empezar muy pronto. Si tienes «suerte», dentro del periodo de garantía (y lo puedes devolver). Otras veces ocurren después de 1 año o más de uso, en cuyo caso no hay posibilidad de reembolso.
Comprueba que la batería del modelo que vas a comprar no da problemas. Lo puedes ver en las opiniones de los usuarios. Sobre todo en aquellos que llevan tiempo usando el cepillo.
Recambios y cabezales del cepillo eléctrico caros y/o malos
Te puedes comprar un cepillo de dientes que sea un chollo (oferta flash, black friday ) y que luego el precio de los recambios sea poco menos que una estafa.
Ten en cuenta que los recambios pueden durar unos 3 meses como mucho. Tarde o temprano vas a necesitar comprar cabezales de repuesto.
Para algunos cepillos es fácil encontrarlos, incluso de marca blanca, perfectamente compatibles con el mango del cepillo.
No tiene mucho sentido que el cepillo te cueste 20 € y que el cabezal tenga un precio de 6 o 7 €.
A veces, las marcas se aprovechan para hacer su agosto con la venta de recambios.
Te recomiendo que antes de comprar compruebes:
La disponibilidad de los cabezales de recambio – ¿Son fáciles de conseguir?
– ¿Son fáciles de conseguir? El precio de los recambios – ¿tienen un precio lógico?
Si el cepillo eléctrico lo van a usar 2 personas, te puede interesar que cada cabezal venga con una anilla de diferente color para distinguirlos.
El precio de los cabezales puede variar mucho en función del modelo. Hay cabezales más básicos que otros y su precio es inferior.
De los cepillos eléctricos más vendidos puedes encontrar buenas ofertas. Por ejemplo, si compras un lote de cabezales, el precio unitario puede ser de menos de 3 €.
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Una App que no es práctica
Está de moda el internet de las cosas. Todo funciona a través del móvil. Parece muy práctico poder disfrutar de consejos de cepillado en tu propio smartphone. Y también te ayuda a llevar un control sobre el modo en que te cepillas.
Las app son cada día más completas y pueden marcar grandes diferencias con los cepillos eléctricos que no disponen de ellas. No obstante, en algunos casos, dan más problemas de los que resuelven:
La app no es compatible con el sistema operativo de tu smartphone.
Es complicada de usar . Tiene demasiadas cosas y resulta confusa de usar.
. Tiene demasiadas cosas y resulta confusa de usar. No aporta nada a la limpieza. Simplemente es un cebo para que compres el cepillo
Desarrollar una app en condiciones no está al alcance de cualquier marca. De momento, sólo las grandes marca del sector tienen cepillos eléctricos conectados.
Una buena app debe ser muy intuitiva y que aporte valor añadido a la limpieza de los dientes. En caso contrario no es más que un adorno para justificar un precio más elevado.
No saber diferenciar las opiniones sobre los cepillos eléctricos
¿Qué opiniones sobre cepillos eléctricos debes tener en cuenta?
Yo te recomiendo que te centres en dos:
Las de usuarios que han usado durante cierto tiempo el cepillo
te permiten comprobar el funcionamiento a largo plazo. El primer día que usas el cepillo puede que todo parezca maravilloso. La cosa puede cambiar después de varios meses (problemas de funcionamiento, cabezales que duran menos de lo esperado, partes que se oxidan,…).
te permiten comprobar el funcionamiento a largo plazo. El primer día que usas el cepillo puede que todo parezca maravilloso. La cosa puede cambiar después de varios meses (problemas de funcionamiento, cabezales que duran menos de lo esperado, partes que se oxidan,…). Las de usuarios particulares
personas que se han comprado el cepillo y han dejado su punto de vista de manera imparcial. (No son personas que han recibido gratis el cepillo a cambio de emitir una valoración) Son más objetivas y mucho más espontáneas. Igual que te puede pasar a ti, se pueden sentir encantados o frustrados por un cepillo eléctrico que han pagado con su dinero.
Observa esta opinión de un cliente de
Soy particular, ni influencer ni parecido.
Escribo porque la opinión del usuario es fundamental en la seguridad de la compra y favorece que los productos mediocres se vayan quedando fuera. Estaría bien tener una referencia al principio del texto, tipo: «soy consumidor» para saber que la opinión es de un particular.
La puedes leer entera aquí.
No critico que se valore un cepillo de dientes que te han regalado. De hecho, este tipo de opiniones aportan datos sobre el cepillo que a veces no están del todo claras en la descripción. El problema es que las puedes confundir con las verdaderas opiniones de los consumidores particulares, reales, o como lo quieras llamar.
Precio del cepillo eléctrico muy elevado
¿Qué es lo esencial en un cepillo de dientes eléctrico? ¿Cuándo no hay necesidad de gastarse más?
Hay veces, que el cepillo de dientes eléctrico tiene muchos modos de funcionamiento (sensibles, blanqueamiento, cuidado de las encías) que aportan poco o nada. Son una vendida de humo.
Hay modelos en los que el efecto blanqueador se limita a alargar unos segundos el tiempo de cepillado, algo por lo que no te merece la pena soltar ni un euro.
El precio de los cepillos eléctricos puede variar desde los 15 € hasta los 150 €, 180 € o incluso más.
Los más caros son los que tienen conectividad wifi. En general son las gamas altas de las grandes marcas del sector (Philips y Oral-B), y además de conectividad son los más completos en cabezales o modos de limpieza.
Dentro de una gama, los cepillos eléctricos sónicos, son más caros que los rotatorios.
El precio de un cepillo eléctrico puede variar en función de las ofertas puntuales. Dentro de una misma marca, no siempre el modelo inferior es más barato que uno superior.
Con un cepillo de dientes eléctrico básico puede tener más que de sobra. Lo importante no es que haga muchas cosas, sino que limpie bien la boca.
Las dos características imprescindibles que debe tener son:
Sensor de presión – evita que te dañes las encías al presionar demasiado
evita que te dañes las encías al presionar demasiado Temporizador – te ayuda a que la limpieza sea completa en todos los cuadrantes de la boca y no dediques demasiado tiempo al que te resulta más cómodo.
Te puede interesar gastarte más dinero en el cepillo eléctrico si:
Tienes una boca muy sensible y un modo suave te resulta más cómodo.
Llevas aparatos en la boca y necesitas un cabezal especial.
En las gamas bajas, Oral-B y Philips Sonicare compiten con cepillos eléctricos de marcas poco conocidas, cuyo precio es proporcionalmente más bajo para lo que ofrecen. Sin embargo, siempre te queda la duda de si es mejor ir a lo seguro y comprar uno de marca.
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